Karl Wiener

De que manera la cebra ha obtenido sus rayas

     Desde hay zebras en el mundo, existe controversia acerca de la cuestión de si estos animales hermosos son caballos blancos con rayas negras o caballos negros con rayas blancas.

     Para dirimir este conflicto, me fui por todo el mundo. Finalmente llegué a África, la patria de las zebras. Allí conocí a un hombre muy viejo y muy sabio, a quien pedí, resolver el misterio de las zebras. Ya que el hombre era muy viejo y muy sabio, él inclinó la cabeza de un lado hacia el otro y respiró hondo antes de comenzar a hablar:

     Te diré lo que sucedió. En tiempos pasados, teníamos solamente caballos blancos o caballos negros aquí en África. Los caballos blancos no estimaban los caballos de color negro. Por lo tanto, expulsaron a los caballos negros de los abrevaderos y los mejores campos de la alimentación. Los caballos negros tenían que hacer el trabajo más duro en los campos, mientras que los caballos blancos disfrutaban de su vida con monturas orgullosas.

     Los seres humanos tampoco, no eran contrarios a tales ideas extrañas. Vivían separados, la gente blanca y la gente negra, cada uno de ellos en sus pueblos. Los pueblos estaban rodeados de empalizadas. La gente blanca pintó sus vallas de color blanco para evitar que los hombres negros entren en una aldea blanca, y los hombres negros pintaron sus vallas de color negro para evitar que la gente blanca no se perdiera en una aldea negra. Así se podía distinguir di lejos los, que vivían en una aldea.

     Los caballos buscan la cercania de los seres humanos. Tenian miedo de estar solos durante la noche en la inmensidad de la estepa, rodeados de leones y otros carnivoros. Pero en la oscuridad no podían distinguir entre las vallas blancas y negras. Así sucedió de vez en cuando que una manada de caballos blancos se acercó a una aldea negra y, por otra parte, una manada de caballos negros se acercó a una aldea blanca.

     Por la noche, los caballos estan tan cansados como tú y yo. Por eso, se apoyaron en las vallas, para evitar caer. Pero los listones de las vallas fueron siempre recién pintados, por temor a que  la pintura, que debía rechazar a los forasteros, desvanezca. Así el color de los listones se copió sobre los pellejos de los caballos. A la mañana siguiente, los caballos blancos se despertaron con rayas negros en el pelo y, viceversa, los caballos negros se despertaron con rayas blancas. Desde entonces, no se puede distinguir los caballos blancos de los caballos negros, ya que todos ellos son a rayas negras y blancas.

 

 

       Desde que hay las cebras en el mundo, existe controversia acerca de la cuestión de si estos animales hermosos son caballos blancos con rayas negras o caballos negros con rayas blancas.

        Para acabar este conflicto, me fui por todo el mundo. Finalmente llegué a África, la patria de las cebras. Allí conocí a un hombre muy viejo y muy sabio, a quien pidió resolver el misterio de las cebras. Ya que el hombre era muy viejo y muy sabio, él inclinó la cabeza de un lado hacia el otro y respiró hondo antes de comenzar a hablar:

       Te diré lo que sucedó. En tiempos pasados, teníamos solamente caballos blancos y caballos negros tambíen aquí en África. Los caballos blancos no estimaban los caballos de color negro. Por lo tanto, expulsaron los caballos negro de los abrevaderos y los mejores campos de la alimentación. Los caballos negros tenían que hacer el trabajo más duro en los campos, mientras que los caballos blancos disfrutaban de su vida como monturas orgullosas.

       Los seres humanos también, no eran contrarios a tales ideas extrañas. Vivían separados, la gente blanca y la gente negra, cada uno de ellos en sus pueblos. Los pueblos estaban rodeados de vallas de madera, hechas de listones. La gente blanca pintó sus vallas de color blanco para evitar que los hombres negros entren en un pueblo blanco, y los hombres negros pintaron sus vallas de color negro para evitar que la gente blanca no se pierde en un pueblo negro. Así se podía ver ya de lejos los que vivían en un pueblo.

       Los caballos buscan la cercania de los seres humanos. Tenían miedo de estar solo durante la noche en la inmensidad de la estepa, rodeados de leones y otros carnivoros. Pero en la oscuridad no podían distinguir entre las vallas blancas y negras. Así sucedió de vez en cuando que una manada de caballos blancos se acercó a un pueblo negro y, por otra parte, una manada de caballos negros se acercó a un pueblo blanco.
 
       Por la noche, los caballos son tan cansados como tú y yo. Por eso, se apoyaron en las vallas, para evitar de caer. Pero los listones fueron siempre recién pintados, por temor a la pintura, que debe rechazar a los forasteros, desvanezca Así la pintura de los listones desteñió. A la mañana siguiente, los caballos blancos se despertarono con rayas negros y, viceversa, los caballos negros se despertaron con rayas blancas en el pelo. Desde entonces, no se puede distinguir los caballos blancos de los caballos negros, ya que todos ellos son a rayas negras y blancas. 

 

 

 

Todos los derechos pertenecen a su autor. Ha sido publicado en e-Stories.org a solicitud de Karl Wiener.
Publicado en e-Stories.org el 26.07.2011.

 

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