Maria Teresa Aláez García

Testamento1

Qué hacer cuando se siente que va llegando el final de la vida. De una vida.

Que ni siquiera una se ha enterado de cuándo se hallaba a la mitad.

Qué hacer cuando se piensa en lo que se deja atrás... y se ve que todo va quedando atado y bien atado.

Qué hacer cuando la mente y el cuerpo empiezan a pasar la factura y van enseñando en sueños, en vigilias, lo que una persona ha hecho y ha dejado de hacer.

Lo más doloroso es lo que se dejó de hacer, pendiente... y atrás.

Lo más doloroso son las promesas sin cumplir. Los acuerdos sin realizar. Los perdones sin ofrecer y sin recibir. Las deudas sin pagar.

Dan igual los recibos sin cobrar. Da igual lo que me deban. Lo que más me importa es lo que debo.

Mi hijo se queda a buen recaudo. Tiene a sus abuelos, su padre y tendrá otra madre y un montón de buenos amigos que se preocuparán por él.

Mi familia. Está bien y mejor quedará.

Mi marido... encontrará otra persona que le hará mucho más feliz que yo. Lo importante es que se encuentre a sí mismo para ser feliz.

Mis amigos... no me echarán en falta. No será necesario. No he dado demasiado que hacer.

Espero que se cumplan mis condiciones. Deseo que mis órganos sirvan para ayudar a dar vida a otros.

Deseo que mi cuerpo sea dado a la ciencia para investigar la endometriosis ovárica, el asperger y la superdotación. Deseo que una parte de mi sangre sirva para dar vida. Desearía que alguien misericordioso, plantara un rosal de rosas azules o bien rojas y pusieran mi sangre en su raíz para dar amor y belleza a un mundo que deseo que se sobreviva a sí mismo. Nadie lo hará pero cuando me vaya, posiblemente me iré feliz pensando que alguien habrá leído esto y que se cumplirá.

Espero que un día la gente deje de matarse. No es conveniente para nadie. No ayuda a nadie. Tenemos un universo grande con espacio para convivir todos,

Así que es tontería aniquilarse. Mejor, digo yo, ir adecuando planetas y que vivamos todos en paz. Es ilusorio pero seguro que es posible.

Espero que mis nietos y bisnietos puedan seguir viendo el sol, el mar azul y el cielo. Espero que se contenga ese asteroide. Espero que la raza humana pueda hacer algo al respecto.

Espero que se busque el verdadero yo y la objetividad.

Creo en Dios como amor. Creo en el libre albedrío. 

Creo en el amor de entrega.

Creo que soy muy ilusa pero soy así.

Por favor, dejen de raptar a los niños para usarlos como moneda sexual o para sacarles los órganos.

Mejor investiguen.

Por favor, una reforma para enfermos mentales y que acaben los psicópatas y sociópatas del mundo.

Por favor, una vida en paz y sin odios ni rencores que todos sabemos hacerlo.

Por favor, todos somos distintos y nadie es mas ni menos que nadie. Adaptaciones para todos.

Besos. Que todo el mundo tenga lo que sea mejor para cada cual.

 

 

Todos los derechos pertenecen a su autor. Ha sido publicado en e-Stories.org a solicitud de Maria Teresa Aláez García.
Publicado en e-Stories.org el 21.12.2008.

 

Comentarios de nuestros lectores (0)


Tu comentario

¡A nuestros autores y a e-Stories.org les gustaría saber tu opinión! ¡Pero por favor, te pedimos que comentes el relato corto o poema sin insultar personalmente a nuestros autores!

Por favor elige

Post anterior Post siguiente

¿Este novel/poem viola la ley o el reglamento de publicación de e-Stories.org?
¡Por favor, infórmanos!

Author: Changes could be made in our members-area!

Mas de"Experimental" (Relatos Cortos)

Otras obras de Maria Teresa Aláez García

Did you like it?
Please have a look at:

Hay una melodía... - Maria Teresa Aláez García (Fantasía)
Pushing It - William Vaudrain (General)