Maria Teresa Aláez García

Y como siempre, 5

V

Me siento miserable por no dejarte libre.

No te he poseído nunca ni he acudido a impedirte realizar tus asuntos  ni te he coaccionado. Al menos no con un arma y con la fuerza. No te he visto en mi vida. O al menos no como tú querías que te mirara.

Te guardo en mi recuerdo y lo que has podido vivir en relación a mi, aunque sea bien poco, ya es una atadura. Como cuando nos hacemos una foto y se retiene una imagen de nosotros en unos minutos pero da para tomos y tomos de historia.

Es el momento de soltar eso que retengo, devolverlo a la energía y olvidarlo.

Así me dedicaré a cosas que valora todo el mundo, tú entre ellos. A comer, beber  y fornicar sin medida.  A poseer  y consumir y a no tener sentimientos con el prójimo mas que los que tengan que ver con mis necesidades más directas. Eso sí, entonces usaré los sentimientos para hacerlo bonito y a las personas de buena fe, confundirlas para conseguir que me den lo mejor de mí mismas. Toda la existencia se ha llamado a esto manipulación pero ahora se ve que se llama de otro modo. Y así me iré desahogando.

Mientras buscaré una pareja de belleza y buen nivel económico y social que me interese y me haga ser alguien. No me va lo de pasar por la vida sin ser algo o alguien sin oficio ni beneficio. Eso es para quienes no tienen dignidad o inteligencia. Yo he de dejar huella de mí en este planeta y en otros si cabe. Entonces sí que daré lo mejor de mi persona para conquistar a esa pareja y mantenerla, a ser posible tener hijos.  Luego si hay otros atajos y vericuetos en mi vida y encuentro a mi capricho y conveniencia, otras parejas que valgan más o menos para satisfacer de un modo u otro las partes de mí que se queden insatisfechas, ya es otra cuestión. Todos lo hacemos y disfrazamos de sentimientos o necesidades. A fin de cuenta en esta vida todos nos vendemos. Nos vendemos por dinero, por necesidad, por admiración, por ideas, por todo. Nos prostituimos de un modo u otro. Por amor, por conveniencia, por ser algo, por nuestra propia inmadurez o nuestro propio bienestar, siempre por algo nuestro. Por algo se dice que es el oficio más viejo del mundo pero no se dice que se practica en todos los ámbitos y no necesariamente del modo sexual. Eso de hacer caso a los sentimientos es una utopia. No hace mucho salió en la televisión, gran artefacto de divulgación donde los haya, la noticia del daño que han hecho toda la vida las películas románticas. A ver si consiguen en esta sociedad convertir a los seres humanos en robots desde que nacemos y así se ahorran tiempo y material, dinero y seres que los construyan. Aleccionando a los humanos desde su existencia y ayudados por la educación, si se consigue que se muevan por egoísmo e instinto y pasen de sentimientos, se consiguen los robots más mortales y eficientes de todo el universo. Y sin pagar ni un duro porque sus padres se encargan de invertir en su educación. De cuando en cuando un regalito y a vivir que son dos días. En lugar de Dios, un presidente de gobierno elegido por algunos seres que aún piensen o sientan y que tendrán el mayor índice de vida en todos los aspectos.

¿En serio te crees que ese va a ser mi comportamiento?

No.

Voy a vivir y a intentar ser yo. Que ya es bastante.

Pero para eso he de dejar de ser tú. Y eso me costará unos años. Pero ya sabemos que el tiempo, el mar, el aire, el fuego, todo lo van consumiendo paulatinamente hasta que no quede ni el recuerdo, piedra sobre piedra. Hasta las piedras terminan erosionadas por los distintos agentes físicos en la naturaleza y terminan siendo otra cosa: polvo, arena, aire, o simplemente elementos que volverán a combinarse de otro modo para ser otra cosa. La naturaleza recicla constantemente y todos de hecho cambiamos y somos otras cosas físicamente, pasamos a formar parte del estómago de otros seres o nos deshacemos. Todos hemos sido y todos hemos formado parte de todo desde que la existencia ha sido un hecho. ¿Es un hecho? Igual es una ilusión de nuestro cerebro y seguimos siendo ideas en nuestra propia mente.

Mucha felicidad y que las fiestas, los días, las horas, los tiempos, las eras, las estaciones, te sean favorables, así como los deseos de las gentes. Que esta noche sea entrañable. Para todos. Ojala. Al menos que un día o dos al año todos los seres en la tierra estuviéramos equilibrados y desgraciadamente no será así, pero a quienes tenemos alrededor, tampoco le vamos a amargar la vida con nuestras elucubraciones y nuestro pesimismo existencial. Reír dicen que es bueno. De un modo u otro, para algo sirve la sonrisa y se ha facilitado en los músculos del ser humano. Es un signo positivo.

Pero… si no puedes ni verme. Si te doy angustia, asco, desesperación.

Y además, la Navidad no existe. Es un invento europeo, medio protestante y medio católico patrocinado por los bancos y las mejores marcas de empresas que proponen el consumo como única opción para vivir en este mundo.

En qué estaré yo pensando.

 

 

Todos los derechos pertenecen a su autor. Ha sido publicado en e-Stories.org a solicitud de Maria Teresa Aláez García.
Publicado en e-Stories.org el 27.12.2008.

 

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